Tomado la Edición Especial de EDICUATORIAL por el Día Mundial del Corazón (27/09/11): Los consumidores creen que las grasas vegetales aportan colesterol, pero en realidad los aceites y grasas provenientes de fuentes vegetales no contienen colesterol. Es el consumo excesivo de aceites y grasas saturadas, acompañadas del sedentarismo lo que produce obesidad e incremento de colesterol, aumentando la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las grasas benefician al cuerpo y ayudan a cumplir funciones muy importantes como el crecimiento, la generación de energía, la producción de hormonas y otorgan vitaminas liposolubles A, D, E y K. El Omega 3 y Omega 6, de fuentes vegetales, denominadas grasas esenciales, son indispensables para el buen funcionamiento del organismo y no deben faltar en la alimentación diaria de toda la familia. Por ejemplo el aceite de canola, de linaza, pescado y de nueces, que son ricos en ácidos grasos esenciales, ayudan a reducir el colesterol malo e incrementar el bueno. Otro ácido graso insaturado que permite bajar los niveles de colesterol malo es el ácido graso oléico, que se encuentra en el aceite de oliva, de sioma, oleína de palma y girasol. Estos productos se los puede consumir de diferentes maneras: en ensaladas o en fritos, pero siempre con moderación. Según la FAO (Organización para la Agricultura y Alimentación) y la OMS (Organización Mundial de la Salud) es importante mantener un balance en el consumo de Omega 3 y Omega 6, para que el organismo reciba todos los componentes nutricionales que estos alimentos generan. ¿Cómo Elegir un buen aceite? Primero se debe revisar, minuciosamente la etiqueta y verificar que se trate de un aceite de calidad. Además, toma en cuenta lo siguiente:
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